Historia del Manuscrito “Gong Sun Long Zi”

SOBRE EL TEXTO DE GONG SUN LONG ZI

ETAPAS

Seal script on bamboo strips from the Warring States period
Seal script on bamboo strips from the Warring States period

Corresponde a la etapa Pian (hasta el siglo III y IV a. C), la redacción del original por mano de Gong Sun Long Zi. El Original, posiblemente sin encabezamiento ni titulo alguno, en bambú o madera, aunque existen testimonios arqueológicos que sostienen que este se escribía en la parte posterior de la tira de bambú, es redactado. Tiene una división invisible, que no podemos identificar.

Corresponde a la etapa Juan (siglo IV o V a. C. hasta el siglo V o VI d. C) la copia del manuscrito original en papel o seda. Etapa de laguna y misterio en la que el texto de Long se conforma en cierto sentido:

  • Comienza a copiarse y transcribirse el original. El papel y la seda revolucionan el panorama.
  • La actividad copista concluye en la necesidad de dividir el original en secciones definidas y cerradas. Se determina y se limita el texto: aparece la primera intromisión.
  • Una vez convenida la utilidad de dividir el manuscrito y limitarlo, nace y se instituye la idea de Tratado o (Tratado del Caballo Blanco y Tratado Zhi Wu): 2 Tratados.
  • Es posible que ya comience cierta labor comentarista (comentario interlineal).
  • Copistas, discípulos Debatientes o Motistas, comentan el texto, añaden caracteres o líneas, al texto original, con la pretensión de aclarar el malentendido dialéctico. Como el propio Tsuen-Hsuin Tsien dice: “Since most of the pre-Ch´in books transmitted today have been revised by Han scholars, it is often difficult to know what part of a books original and what part is later addition.”
  • Se introducen (no sabemos en que orden ni con que frecuencia) los llamados Capítulos o Lun Espurios: una Biografía (Tr. 1), dos Tratados de influencia Motista (Tr. 4 y 5), y un delirio inclasificable (Tr. 6).
  • El manuscrito original de Long ya no es tal. De tener 2 Tratados a pasado a tener de 3 a 6 Tratados.
  • Se divide de nuevo el supuesto original. Se establece así una nueva división. El papel y la seda determinan el nuevo Orden. El texto se segmenta en 3 juan o rollos de seda o papel. A saber: Juan Shang, Juan Zhong y Juan Xia. Cada juan contiene 2 Tratados o lun.

Corresponde a la etapa del Dao Zang (siglo X d. C. hasta el siglo XV o XVI d. C). Compilación de textos taoístas. Afán enciclopédico. Monjes taoístas copian e imprimen el supuesto manuscrito original en bloques. Se procede a la impresión y edición del Canon Taoísta de Zheng Tong, Dinastía Ming.

  • Es posible, también, que sea en esta compilación cuando se introduzcan los llamados Capítulos o lun espurios: una Biografía (Tr. 1), dos Tratados de influencia Motista (Tr. 4 y 5), y un delirio inclasificable (Tr. 6).
  • Es también posible que un grupo de taoístas eruditos comente en texto completo en versión interlineal e introduzca un testimonio biográfico a modo de introducción.

Es fundado sospechar que la compilación de los 6 Tratados de Gong Sun Long Zi presentes en el Canon Taoista de Zheng Tong recoge documentos transcritos por diferentes copistas. El estilo, gramatical y semántico, lo testimonia. Así, no hay una sino varias redacciones. Pero al contrario de lo que ocurre en el Canon Mohista (Tratados Lógicos), la corrupcion de los 6 juan que componen en texto de Long no es sistemática. Es, pues, difícil, sino imposible, determinar el camino exegético correcto. Por ello, las interpretaciones textuales del presente siglo, brillantes todas ellas, y surgidas trás la publicacion y difusión de Canon taoista a mano de la Editorial Commercial Press son cuestionables. Y aún poseyendo sus métodos un elevado rigor cientifico, se fundan en la Atalaya y el punto de vista, y no en base a un criterio de elección contrastable.

No existe base firme ni suelo seguro desde el que decidir que traducción es la más aproximada. Pues no hay Lugar al que aproximarse. Es, pues, improbable traducir el sentido original del texto de Gong Sun Long Zi. El Tratado 3, Zhi Wu Lun, es en este sentido ejemplar. Ante él, cualquier Hermeneuta cae desplomado y sin aliento.

Anteriormente hemos subrayado el hecho de que toda labor textual Contrastiva resulto imposible, y desmoralizante. Pues solo existía una sola copia del Gong Sun Long Zi, que habitaba isolado. Ningún estudio de Concordancias pudo llevarse a cabo (recuerde el lector, por ejemplo, que Graham reconstruye los Canones Lógicos Neo-Mohistas en buena parte gracias a trabajos precedentes, entre los que se encuentra por supuesto el Harvard-Yenching Concordance on Mo-Tzu).

Surge alrededor del Gong Sun Long Zi “el gran Vicio”, esto es: “offer interpretations which depends on conjetural emendation at every level, even for stablishing the punctuation”. La violencia del texto de Long animó de este modo a los editores y comentaristas del manuscrito a adentrarse en su ininteligibilidad. Y nace, así, lo que puede denominarse como la Escuela Comentarista de Long. Cada lector, se convierte en analista, y, por ende, en traductor. Se suceden comentarios, uno trás otro, y diferentes propuestas de enmendación, notas lexicográficas, reconstrucciones y soluciones .

Ahora bien, ¿en base a que criterio se comento? ¿qué buscaba el comentarista? Y más aún, ¿disponía este de antiguos comentarios o realizaba la labor individualmente?

El hecho de que sea posible plantear estas preguntas no implica que sepamos responderlas. El Punto de Vista, la Atalaya, a la que antes referíamos, rodeo esta actividad. Y aún hoy, sigue rodeándola. Lo cierto es que el manuscrito que lleva el nombre de Gong Sun Long Zi se pensó desde la reconstrucción, y, así, se reconstruyo desde el desequilibrio. Este hecho, significativo en la Hª de la reconstrucción textual, será el que provoque que este trabajo Debatiente, único por su rara profundidad, no llegue a Occidente hasta la segunda mitad del siglo XX. Y que, aún así, viva en los escritorios de eruditos de la Universidad de Harvard y de la School of Oriental and African Studies (SOAS), celoso y casi secreto. Y lo que es más importante, que el escaso grupo de Pensadores Asalariados, reclamen conocimientos sinológicos para su lectura.

En China continental del siglo XX, se le presenta como ejemplo de un pensar materialista ateo, y un antecedente curioso de lo que más tarde fue la Dialéctica Marxista. Así, y a pesar de que el manuscrito evita y destruye cualquier determinación o lectura prevista de antemano, una suerte de Monopolio de la Interpretación se institucionaliza.

A finales del siglo XX y comienzos del siglo XXI, se inician desde puntos de vista lógico matemáticos ciertos análisis de los textos de GongSunLong. En gran medida, meros entretenimientos intelectuales. Con la llegada de Internet, la red queda poblada de traducciones irrelevantes.

Si bien es cierto que Graham en sus analisis de los Tratados Lógicos Neo-Mohistas subraya como importante descubrimiento el hallazgo de Liang Ch´i-chao, a saber: “each explanations begins wuth the first word of its Canon repeated as a heading” , hay que añadir que el texto de Long no es tan generoso, y que no admite concesiones de ninguna clase para una Reconstruccion Textual adecuada. Cualquier Hermenutica de la Puntuacion es discutible. Y, paradojicamente, aceptable. Se trata pues de una suerte de Consistencia Inconsistente (y viceversa). Pues habitamos en un texto abierto y no cerrado, e imposible de cerrar. Y, por ello, un Lugar de Debate imposible, en donde uno siempre es un invitado.

UNICAMENTE HAY DOS TRATADOS ORIGINALES DE GONGUNLONG DEL LOS 6 QUE PUEDEN LEER HOY

El GONG SUN LONG ZI es un texto temprano. Y de múltiples redacciones. Fórmulas gramaticales, vocabulario, y también, testimonios bibliográficos, toleran la tesis de que fue escrito por el Debatiente Gong Sun Long, de estilo propio e identidad filosófica concreta, a comienzos del siglo III a. C. Pues esta fue la fecha en la que el texto fue concebido, y según testimonios históricos, debatido.

Es algo generalmente aceptado el hecho de que en el periodo de los Estados Guerreros, en el que fue concebido y transcrito el manuscrito que nos ocupa, “a bearing the name of a certain person was not necessarily written by this person” . Con todo, el siglo III a. C. indica un momento particular del texto: su concepción y la fijación del Original, que tradicionalmente se ajusta a 2 Tratados, y no a los 6 que forman el texto completo que lleva su nombre.

LOS PRIMEROS OBSTACULOS: el orden y la puntuacion del texto

公孫龍子、人物志 跡府. Colección de Reliquias de Gong Sun Long por LiuShao en (People Records) (人物志) Simplified Chinese 刘劭 Traditional Chinese 劉劭 Pinyin: Líu Shào
公孫龍子、人物志 跡府. Colección de Reliquias de Gong Sun Long por LiuShao en (People Records) (人物志) Simplified Chinese 刘劭 Traditional Chinese 劉劭 Pinyin: Líu Shào

Nos proponemos ahora enumerar algunas de las características de la maquetación del manuscrito original. Aunque a sabiendas que al Lector le interesa el Mensaje, y no el Medio físico en donde este fue inscrito, nos resulta urgente y necesario detenernos en estos dos Tratados de Long y formular hipótesis sobre el material en que este fue escrito. Pero antes, una breves indicaciones.

Los lectores del manuscrito de Long, tuvieron que vérselas con las operaciones inusuales que su lectura procuraba.

Analistas modernos y contemporáneos descubrieron en el Tratado Segundo de Long, aquel que trata sobre el Caballo Blanco, una curiosa inestabilidad. El Tratado Segundo, de rara profundidad, no era comprensible… Y sus conclusiones no derivaban de las premisas, que también estaban veladas.

Por un lado, una primera y cuidadosa lectura parecía indicar que la tesis del Caballo Blanco, aceptaba una suerte de formulación Paraconsistente del Mundo, y al mismo tiempo, un génesis, inversa y extraña, pero identificable.

Según esta interpretación el Tr. 2 de Long sostenía una génesis particular sobre la relación entre Lenguaje y Pensamiento, a saber: los Hechos ʵ, en tanto Nombres Ãû, deben estar dominados por algo así como una Lógica de la Combinación, de reminiscencia Confucianas. Sin embargo, para Long, el orden en la combinación de los Nombres no se corresponde con el Orden de los Hechos. Precisamente porque el Orden de uno y otro son de naturaleza diferente. Nombre indica una Estado de Cosas diferente del que los Hechos presentan.

Ha de aceptarse esta distancia. Y superar, así, la Quiebra, la Distancia.

La segunda interpretación, que coincide también en subrayar la importancia del Orden, atiende, sin embargo, a la tesis de que el Tr. 2 y 3 no tratan única y exclusivamente sobre el Hecho y el Nombre y su mutuo movimiento, sino sobre dos conceptos lógico-filosóficos. A saber:

  • el de la Negación y
  • el de la Pertenencia.

De este modo, podemos sostener que Long no estuvo interesado en una Teoría de la Correspondencia, sino en la Teoría de la Demostración.

Los estudiosos concluyeron que resultaba imprescindible una distinción tajante en el seno mismo del texto a fin de plantearse que se quería decir. Ulteriores análisis descubrieron con satisfacción las causas:

  • por un lado, algunas sentencias se repetían,
  • por otro, existía un uso indebido de las partículas negativas ·Ç, ÎÞ, ²».

Conscientes de que el Mensaje es a menudo un esclavo del Orden, fue por tanto urgente establecer distinciones y delimitaciones en el seno mismo del Tratado, y puntuar. Sí, puntuar, y con la exactitud que supuestamente opero en el original, el curso de la argumentación primigenia. Se trataba, simplemente, de una dilucidación del llamado en teoría de la traducción como Principio de articulación de la exposición, que parecía ausente en la Copia que se disponía del Manuscrito de Long. Es decir, resultaba  casi imposible a los estudiosos saber como estaba dispuesto el manuscrito original, pues éste estaba perdido. Y el chino clásico no dispone de puntuación, en su sentido occidental actual.

Asi, conscientes de que ordenar era la labor principal, los Analistas de Long decidieron reconstruir el Modo en que este fue escrito, y así, reinventar un Modelo Ideal del Original Primigenio. Nada más y nada menos. Es por ello que es nuestras secciones especializadas hemos incluido tanto el texto en chino clásico sin puntuacion original del DaoZang como la versión con puntuación, según especialistas chinos y la tradición comentarista china.

De hecho, incluso el más antiguo documento del que disponemos en la actualidad y del que deriva la llamada escritura Cuneiforme, la Paleta de esquisto azul, del 3000 a. C, presenta ya un diseño y una maquetación concreta, que separa y delimita de manera rudimentaria, pero eficaz, con trazos verticales y horizontales uniformes, episodios, a modo de sentencias o mensajes. Y el mismo Código de Hammurabi, del siglo XVI a. C, invita a imaginar que hubo consideraciones sobre la necesidad de una edición cuidada y exquisita.

Ciertamente, la maquetación es consecuencia de una búsqueda de Orden. Y la puntuación es algo propio de los interiores de la menta y la comprensión.

Precisamente porque el Orden es, desde un punto de vista epistemológico, muy necesario.

Su uso, maduro o no, implica la toma de conciencia sobre la obligación de Transmitir con exactitud. Refleja una necesidad, y al mismo tiempo, una condición de la escritura: el Lenguaje se mesura en y a través del tiempo y el espacio. Toda Escritura es una Pragmática del Lenguaje.

Sin embargo, la lectura del Tratado del Caballo Blanco es circular. Una vez en ella, el lector es incapaz de seguir el curso deductivo del razonamiento. Los frecuentes corolarios que el lector opera sobre sí mismo al tiempo que lee, y sobre los que chispea, no son respetados. Posibles respuestas al problema original planteado resulta insolubles, y mas aún, absurdas. Además, ocurre algo sorprendente. Una vez concluida la Lectura uno no sabe si esta había finalizado o no.

Concluido o mutilado, solo restaba un Silencio, y cierta auto-ironia.

El Texto era, ciertamente, un Caos. Y el Lector era transformado a su vez en un Caos. En efecto, no era posible confirmar ni refutar la tesis de Long, sea cual fuere. Y esto que digo ha sido y es hasta hoy el problema principal del texto que hemos traducido.

la primera solución al problema

Era fundado sospechar que el Tratado del que se disponía había sufrido cambios. Así, la Copia de la cual se disponía no constituía un punto de referencia adecuado. Las miradas se volvieron de nuevo hacia atrás: la única solución posible era la de Imaginar como fue el Original.

La solucion al enredo que se venia viendo ya en trabajos precedentes, vino, de mano de A.C. Graham, heredero de los comentaristas chinos antiguos, quien en su estudio The order of the writting strips, propuso una arriesgada teoría explicativa, a saber:

“The easiest explanation for such confusion is that the sections have been transposed, after the rotting of the strings tying the wooden or bamboo strips”

¿Cómo estaba escrito el Texto de Long? ¿cuál fue el material usado? ¿acaso fue deliveradamente escrito en desorden?

Todo parece indicar que el texto se pudo encontrar escrito en tiras de bambu. Parece que el texto de Long corrió una suerte incierta desde su nacimiento. De hecho, el manuscrito original de Long que ha llegado hasta nosotros, parece mutilado.

El destino del manuscrito original del dialéctico Long corrió una suerte desafortunada. Tres fueron los rollos de seda a los que fue transcrito el supuesto original, y sin embargo, tres también las redacciones que parecen, lo conformaron e intervinieron. A su vez, son también tres los Territorios donde es posible situar el discurrir de la copia o del original.

EL GONGSUNLONG NO ES UN LIBRO SINO UNA COMPILACIÓN DE TEXTOS

Si hemos de definir el texto de Gong Sun Long Zi lo haremos subrayando que no se trata de un Libro. Sino de un compilación de textos, que aunados en una edición final, y en honor al supuesto autor, llevan su mismo nombre.

Así Gong Sun Long Zi indica el éxito de la tarea editorial y compilatoria del Taoísmo: la contribución, el documento, la historia erudita.

Ciertamente, el texto de Long presento muchas dudas y misterios a todos aquellos lectores que se acercaron al compendio y lo examinaron. A partir del siglo XVI, y una vez editado, el manuscrito se lee y se estudia, y surgen las primeras intuiciones. Todo lector utiliza y evalúa en la lectura a través de un Criterio de Coherencia. Y el texto de Long no presentaba ni toleraba un cobijo semejante. No encajan piezas. Era ininteligible. E incluso Absurdo. Ello fue lo que llevo a cierto grupo de eruditos a encararse con el texto y aventurarse en conclusiones razonables. Pues este como legado único, hacia urgente y necesaria, una dilucidación al menos aproximada.

Para estos fines los trabajos de Reconstrucción textual a fin de determinar la presencia de Sentido, e integrarlo en la Tradición, utiliza tres instrumentos de análisis, aunque varían los métodos:

  1. el análisis secuencial,
  2. el análisis diferencial y
  3. el análisis de concreccion (cumcrescere: crecer conjuntamente).

La pregunta no apunto pues a un posible Sentido en el texto, pues este ha de tener Sentido (suerte de supuesto desde el que partir) sino a como se había articulado el Sentido y el contenido teórico que permanecía en él. La labor fue así doble:

  • se busca la Mismidad en el Fragmento,
  • y viceversa: la Diferencia en la Mismidad.

Casi todas las investigaciones publicadas en torno al texto llamado Gong Sun Long Zi observaron ciertas irregularidades, y buscaron perfilar, aristar y proponer soluciones a los peligros de un lectura velada e incompleta. Los resultados no se hicieron esperar. El consensus final lo determino los trabajos del occidental A. C. Graham:

el Gong Sun Long Zi era un compendio, suerte de miscelánea de Tratados Dialécticos.

La variación de estilo, los cambios en el vocabulario, las asimetrías gramaticales, enfrentaban un Tratado con el siguiente. Y no había uno, sino tres o cuatro autores. Las “pruebas” justifican las sospechas.

  • La autoría del Tratado primero le correspondía a un discípulo, copista o comentarista, tal vez uno o dos siglos posterior a Long y suerte de Biógrafo;
  • el Tratado Segundo y Tercero habrían estado a cargo de un Debatiente (Gong Sun Long Zi), o de discípulos Debatientes. Se mantuvo, sin embargo, la duda de si se trataban de copia escrita del celebre Sofisma (el termino “Sofisma” es inadecuado) transmitido oralmente o de si fue efectivamente transcrito.
  • El Tratado Cuarto y Quinto, serian resultado de filtraciones lógicas Neo-mohistas, pues los paralelos con el Canon Mohista son insalvables.
  • Y el Tratado ultimo o sexto, de estilo taoísta, pudo ser una addenda anónima a modo de comentario. Tras Graham pocos han sido los que se han aventurado a añadir. Sin ser meras conjeturas, las conclusiones resultan adecuadas. Y la utilidad de ponerlas en tela de juicio es poca.

hubo 14 tratados, solo nos han llegado 6

Es probable que existiesen otros pian ƪ término utilizado para indicar tablas de bambú o madera y, así, otros lun ÂÛ Tratados, además de los que hoy podemos consultar, y que estos formaran parte de un original definido y cerrado, de extensión indeterminada, sería del todo injusto.

En este caso sería apropiado pensar que tales ensayos fuesen perdidos muy poco después de ser escritos, pues no existe mención alguna, ni en Anal ni en Compendio Bibliográfico posterior a la descorazonadora, y breve mención que podemos encontrar el Han Shu ºº Êé, °Ù ñÄ , Ö¾ que en su capitulo dedicado a “Filósofos, sección Lógicos”, afirma que el Gong Sun Long Zi tiene 14 pian ƪ.

Tal perdida, irreparable (si la hubo) hace pensar en una gran obra implacable. Y al mismo tiempo, admitir también la franca posibilidad de su completa inexistencia.

El manuscrito que hoy podemos consultar y que lleva el nombre de GONG SUN LONG ZI, en su versión de Canon Taoísta, está dividido en 6 Tratados.

  • El primero, Colección de Reliquias, de carácter biográfico, y espurio.
  • El segundo y el tercero, los célebres Tratados del Caballo Blanco y el Tratado Zhi Wu (que hemos traducido como El Significar y las Cosas), genuinos y de invaluable valor filosófico, pues reúnen las virtudes del modo de Decir Debatiente.
  • El Tratado cuarto y quinto, Comprendiendo el Cambio y Dureza y Blancura, de resonancias Neo-mohistas.
  • Y un sexto Tratado, Nombres y Hechos, también espurio e inclasificable, y testimonio de una posible Teoría de la Correspondencia.

La existencia de tres (o cuatro) redacciones diferentes parece hoy un hecho indiscutible.

Ciertamente es fácil aventurarse en suposiciones. Y fracasar, o peor aún: no saber siquiera si se ha fracasado. Como tanto otros manuscritos antiguos, la colección de Escritos que hoy denominamos con el nombre de GONG SUN LONG ZI vive.

Esta, a nuestro ver, puede ser denominada como Primera etapa del texto de Long, o etapa Pian. A saber: su concepción, redacción completa en tablas de bambú o madera y su presencia contextual dentro de un marco filosófico concreto, el Pre-Han.

Como ya hemos dicho, el silencio y el olvido rodearon la obra de Long (en el caso de que ciertamente él fuese el autor). Solo recupera esta su merecida presencia después de su difusión a través de la impresión del Canon Taoísta de Zheng Tong.

LAS COPIAS

Hemos hablado de la primera étapa de redacción. Ahora hablaremos de lo que podría denominarse como Segunda etapa del texto de Long o etapa Juan encaja en la mera conjetura historiográfica.

En efecto, tuvieron que existir y circular copias del manuscrito original, y tuvo este que ocasionar cierto debate. Sin embargo, el destino no deparo tampoco vientos benefactores al original. Pues no existe rastro alguno de copia ortodoxa. Ni en el Canon Budista ni en el Confuciano contienen referencia alguna al manuscrito. Además, las menciones y las referencias a él son pocas. Y no existe Anal Pre-Han alguno desde el que poder contrastar sospechas o intuiciones. El texto de Long vivió así en cierta sombra. Testimonios revelan cierto miedo y recelo ante el texto, ininteligible y oscuro en extremo.

Circuló así, un manuscrito que llevaba el nombre de Gong Sun Long Zi. En memoria del autor, y con el que fue catalogado. Y es posible aventurarse en la tesis de que el texto callo entre los siglo II o IV y XI, apilado entre otros rollos de seda o papel (“the most popular material for writting invented in the second century A.D.” según Tsuen-Hsuin Tsien ). Y más aún, que fue poco leído y menospreciado.

Durante esta Etapa se realizo una Copia de algunos de los Tratados de Texto de Long.

Es agradable sospechar que el texto permaneció tenazmente a través de escritos y colecciones privadas o Academias. Y deberíamos aventurarnos en la suposición de que no fue transcrito demasiadas veces. Desconocemos también cual fue el formato en el que se encontraba, el tamaño de sus páginas y el material utilizado. Desconocemos también, el numero de capítulos de este original extravagante. Si se encontraba este anudado o en rollos de seda. Sin embargo, esta segunda etapa contiene, sin duda, las claves necesarias para averiguar algunas de las incógnitas textuales del texto. Es, sin embargo, imposible siquiera contrastar. La conjetura guía esta laguna. Y esta no da luz sino que oscurece y enferma en cierto sentido el trabajo del analista.

Es en esta segunda estado del texto de Long en donde debemos lanzar la hipotesis de cierta intromision por parte de copistas o comentaristas.

LA CORRUPCIÓN GRÁFICA DE LA COPIA

Nos referimos por supuesto al problema de la CORRUPCION GRAFICA. Caracteres aberrantes, obliteraciones en los trazos (poco frecuentes), enmendaciones y correcciones (creemos que con buena fe) pudieron realizarse ininterrumpida mente en este periodo (también indeterminable y al que nos hemos aventurado a territorializar). La tesis de que el escriba (o los escribas) erraron en la copia, o que deliberadamente, añadieron o eliminaron, caracteres, parece plausible. Ahora bien, ¿qué tipo de intromisión pudo existir?

La Reconstruccion Textual apunta generalmente tres posibles respuestas:

  • la primera respuesta, y descorazonadora, indica al mismo texto, al original. Es posible la presencia de un sinsentido deliberado en el original. En este caso, la copia fue fiel. Sin embargo, esta tesis obvia la diferencia de estilos entre los llamados tratados originales y tratados espurios. La tesis de un sinsentido originario abre las puertas a un estilo de Absurdo. Y este, creemos, no se encuentra presente en ninguno de los Tratados. Esto implicaría que la Sofistica China fue una Tª del Sinsentido. Sin embargo, ¡si en algo destaca en texto de Long es sin duda por su especial organización gramatical, de naturaleza lógica y sistemática. Suerte de álgebra del razonar! El texto hace que dirijamos la mirada hacia una luz. Pues no es simple oscuridad. Es posible también que se tratase de un texto reservado al propio Gong Sun Long Zi, en donde se anotaba lo necesario, o de los apuntes sueltos de un estudiante.
  • la segunda respuesta, refiere a la Intromisión. El copista (o “el Copiante” como lo denomina el Padre Feijoo al referir a la Poética) se tomo ciertas libertades. Pudo, en primer lugar, inclinarse ante la seducción de Purificar el texto, ininteligible en un principio. Y, así, elimino o añadió caracteres. Suprimió estorbos y limpió aditamentos. O, por otro lado, pudo realizar una doble redacción, superpuesta, o añadir en el corpus del Tratado notas o pequeñas adiciones, que pudieron ir desde un único carácter a la repetición de sentencias completas, a fin de mostrar estilizar el original. Los corta extensión de los tratados originales de Long justificaría esta tesis. Su brevedad y carácter sintético pudo resultar molesto. Y añadir corolarios o desvelar y repetir conclusiones pareció lo apropiado.
  • A esta tesis puede añadirse una nueva: el error de copia. El mismo Graham sostuvo que los tratados Lógicos neo-mohistas podían haber sido objeto de esta suerte de equívocos. Un ojo cansado o la falta de atención, pudo provocar una degeneración progresiva. El carácter chino da pie a esta suerte de mutaciones. Sin embargo, los caracteres que las investigaciones pasadas y presentes presentan como mutaciones discutibles, son en su mayoría piezas lógicas y claves causales. El simple hecho de pensar que una partícula como zhi Ö® pudo sustituirse por ye Ò² hace temblar. Por otro lado, también es plausible la tesis de que el ojo cansado del copista equivocaba lo que queria equivocar.
  • A estos interrogantes deberíamos añadir uno nuevo, a saber: plantearnos si el escriba intentaba o no, comprender el texto, o si, por otro lado, sencillamente procuraba ajustar ordenadamente el texto en las columnas adecuadas y en bloques. Recuerde el lector que en Medievo Occidental muchos copistas, no sabían leer, lo que permitió la transmisión de los saberes ocultos y prohibidos, los grimorios y otros.

Sin embargo, al igual que los escritores del Canon Neo-Mohista, que raramente usaban palabras poco corrientes, el vocabulario presente en el Gong Sun Long Zi, sorprende por su economia y sencillez. La Crítica aseguró orgullosa que a excepción del Tratado Primero, Colección de Reliquias, que hemos de encuadrar en el genero Biográfico-Literario más que en el Genero Debatiente (si es que este existió), el vocabulario de los demas Tratados es repetitivo y conciso. Este, reflejaba una suerte de Código concreto, divisorio, que se opera a sí mismo en juegos de antoniminias, de gran precisión. Sin embargo, este “descubrimiento”, alentador en un principio, llevo el problema aún más lejos. Un nuevo obstaculo, intuible en una primera aproximación, hizo su aparición.

EL PROBLEMA DE LA ECONOMÍA LÉXICA Y LA SOBRESATURACIÓN CONCEPTUAL

Los Textos Filosóficos (concretos, simbólicos, irrepetibles e indisponibles ) viven generalmente en un plano de doblez semiológica, y se perfilan en dos regiones enfrentadas, a saber:

  • la consideración de Unidades de Comprensión, o bien Grandes (Discurso) o bien Pequeñas (Palabra y Clausula).

Así, la atención exégetica está siempre fundada en el Punto de Vista. De hecho, el Contraste y la Oposición son los factores cohesivos ideales que se buscan en toda Interpretación.

Pero un Texto, paradojicamente, puede ser también una Palabra o un Carácter. Pues bien, la excesiva economía léxica del texto de Long, y en concretamente, la presente en los Tr.2 y 3, producían el temido efecto de la Sobresaturación conceptual.

  • El Tr. 2, fundaba su movimiento discursivo alrededor de una sentencia, a saber: “Un Caballo blanco no es un Caballo” °× Âí ·Ç Âí Ò² , de modo que la oración se convertía en la unidad “natural” de traducción, y, por ende, de Interpretación. Huelga decir que la Oración se transformo en la pieza y el criterio regulador básico, dejando a un lado al Caracter en tanto caracter.
  • El Tr. 3, sin embargo, presento un camino inverso. Pues no era la Oración la unidad de Interpretación, sino el Caracter, zhi Ö¸, sobre el que se sustentaba el principio organizativo del Tratado. Tanto la Oración como el Caracter eran ciertamente Propiedades integradas. Sin embargo, no eran determinables, precisamente por estar sobresaturadas.

El texto de Long presentaba así las características precisas para que el Sueño de la Traducibilidad Completa quedara a un lado, ….el simple descuido y error de un copista al transcribir un carácter u saltar una oración, o la Intromisión, afectaba de manera mortal a lo que Delisle llamo “Organicidad textual”, arruinando el Principio de Coherencia y, así, toda posible Lectura.

Sin duda, el debate quedaría cerrado si se pensasen las palabras del maestro Valentín García Yebra:

“Es una ilusión creer que pueda establecerse siempre una separación neta entre la redacción original y los aditamentos posteriores”

EL LEGADO FINAL O EL PERIODO DEL CANON TAOISTA DE ZHENG TONG

La Tercera etapa del manuscrito de Long o etapa del Dao Zang, tiene una fecha concreta. Y es 1445. El texto de Long archivado en algún lugar del Templo de las Nuves Blancas ha sobrevivido a la Historia. El hecho de que perviva es extraordinario: ha traspasado la quema de libros.

Parece que, a excepción del segundo tratado, aquel que versa sobre el Caballo Blanco, presente también en el Nan Hua Chen Jing Zhang Ju Yu shi (1084) ÄÏ »ª Õæ ¾­ Õ ¾ä âÅ ÊÂ, con prefacio de Cheng Jing Yuan ³Â ¾° Ôª (que hay que incluir como un trabajo bibliográfico eminentemente taoista), una copia milagrosa que perduro durante siglos es compilada e impresa en blocks por los monjes taoístas durante el siglo XV. Sesenta y tres años de incansable trabajo (1436-1449) permiten que el Gong Sun Long Zi y otros trabajos sea incluido definitivamente en el Canon Taoísta de ZhengTong, cumbre enciclopédica del conocimiento taoísta.

Solo será cuando empiece el celebre trabajo compilatorio de los monjes taoístas Ming Cheng Zu (1403-1424) y Chang Yu Chu (1361-1410), por edicto del Emperador XXX, que podrá ser rescatado y desvelado. Y no por un interés académico o religioso, sino más bien, en virtud de cierta rutina editorial e incansable afán compilatorio. Son, de este modo, los Taoístas los que recuperan el manuscrito de Long y lo integraron en su Canon, aún siendo este de carácter extraño y ajeno al espíritu filosófico y religioso que caracterizo al multiforme taoísmo del primer milenio.

Ahora bien, ¿es esto todo? ¿concluye aquí el misterio? Y todo esto, ¿para qué?

Es aquí en donde la Reconstruccion Textual comienza su quehacer, y en donde, tristemente, debe mover sus piezas. Nos asaltan preguntas como las que a continuación siguen: ¿escribió Long el manuscrito? ¿o acaso dicto a sus discipulos y fueron estos los que transcribieron el texto? ¿hay ciertamente capitulos espurios? Y si los hay, ¿cuando fueron redactados? Y más aún, ¿quienes lo hicieron? ¿qué tesis o voluntad filosofica les movió? ¿es pues la reflexion Pre-han sobre la Esencia de los Nombres un momento puntual en la Historia del Pensar Clasico Chino? ¿O incluso, una mera construccion teorica sin mayor alcance? Y otras de tipo textual: ¿podemos seguir confiando en el testimonio del Han Shu? ¿o podemos creer que aún hay nuevos pian que desenterrar? ¿es suficiente justificar la ausencia de relevancia del Han Shu simplemente por el hecho de que “There was a great deal of interest in the paradoxes of the dialecticians during the Three Kingdoms and The Six Dinasties, so that is no difficult in finding a motive for forging a work in the name of Kung-sun Lung” ?

Es extraño pensar en una toma de conciencia efectiva del problema del Lenguaje en la China Clásica. Nos gustaría pensar que el texto de Long fue avalado por filósofos anónimos y copistas iluminados, y que, incluso, una suerte de Teofrasto los transmitiese a un Neléo, y la casta posterior prosiguiera su estudio, y, así, que como voluntades interpretantes, mantuviesen viva la llama, o al menos la semilla, de una Interpretación Onto-Linguística del Mundo. Sin embargo, los datos históricos de los que disponemos parecen inclinar más la balanza hacia una casualidad histórica que ha una toma de postura activa frente al problema. Mientras la tesis de que Andrónico pudiese tener, 300 años después de morir Aristóteles, acceso directo a sus manuscritos originales resulta incluso plausible (“parece atestiguado”, dice Düring )

Así, ¿nos encontramos ante un texto capaz de ser Interpretado Adecuadamente, o simplemente ante un resto arqueológico insensato y arruinado?

 

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